En la playa de Mont-roig del Camp, Costa Daurada, la tribu no se explica. Se vive.
Vuelves y empiezas a reconocer caras. Cruzas miradas. Se comparten
recomendaciones. Alguien te presenta a alguien.
Mesa y aperitivo se mezclan sin ruido.
Hoy coincides. Mañana ya te saludan.
Vienes por Maykao. Te quedas por la tribu.